
En un espacio bajo tierra, underground, son cálidas las luces y la disposición de las obras mejora claramente el lugar. Reina la apariencia de sobriedad y la elegancia, la sencillez y el contenido. Una decena de artistas españoles están representados en la exposición Is this Spain? Destaca la obra In Ictu Oculi de Greta Alfaro, seguramente del cartel una de las revelaciones. Entrecruza la artista en su obra uno de los temas que a la sazón de los historiadores del arte español, se entiende como una de las ideas que mejor representa el problema del arte español. La idea de lo español desde la visión mas historicista, quizá por las influencias de lo barroco y la idea de imperio como lo esencial español y su definición de lo español en relación al mundo y al mundo del arte. La obra realizada en 2009 muestra un bodegón en el paisaje castellano devorado por buitres, simbolizando el mundo de las relaciones público privado, y relacionando la época con los medios. Dejando para la representación del tamiz de lo más popular, un retrato de los pueblos de España, con sus habitantes y tradiciones, una representación pop de la cultura popular en la obra de Momu & No Es. La cultura de masas de lo español como lo tradicional, árido y seco, camino del estrellato, en su llanura, como es España. El video documental producido en 2006 en el pueblo de Mabe sirve como conceptualización de las vidas de lo español, lo político y rural, y en su estilo pretende responder a la idea del artista como agente o creador de relaciones. En lo que se refiere a estilo, identidad y poética del medio, la artista María Cañas también presenta el cuestionamiento del orden establecido por el régimen de la imagen institucional y tradicional, y el problema de las dictaduras como evolución de los medios de comunicación de masas, en el video The Toro’s Revenge. Por lo que a crítica social se refiere, destacan obras de nuevos medios que tienen un papel en el desarrollo de la visualización de datos y descubren una relación crítica con el entono social del país. Derivart y Mapas UHF, con obras de net.art y mapas, representan como el arte debe tener un papel decisivo en las relaciones sociales, políticas, económicas y éticas con el entorno. El problema de las crisis económicas de raíz neoliberal, salvadas por arriesgadas posturas económicas de capitalización del estado y dinero público, este conflicto de la crisi de la vivienda y la industria textil se representa también en las obras de Busto Bocanegra y Alicia Framis. En esta misma línea de acción social, un homenaje a la oscura historia de nuestro país, el de la república, en la obra Bandera Negra de la República Española, obra de Santiago Sierra, una de las principales figuras del arte contemporáneo español. La provocación ya no es necesaria, más si una aclaración del presente estado de la nación en todos sus estratos sociales tratando de reflejarse en obras como las del colectivo Democracia. Arriesgando sin provocar, mirando más allá, sin rencor al pasado y asumiendo una posición artística claramente política en las relaciones arte e inmigración, problema social tratado también en la obra de Alejandro Vidal.
Unos de los problemas con los que se enfrenta el arte español en la capital europea, es el circuito de colecciones. Cuando en Tate Modern están representados unos 5 artistas españoles de vanguardias, algunos representantes, escasos, de la figuración de los 70s, solamente Juan Muñoz representa al arte contemporáneo español, ya en su fallecimiento, recordando también la dirección y gestión del museo por parte del español Vicente Todoli. Al repasar las filas de la colección de arte del museo más representativo de la Inglaterra, el hallazgo es la representatividad de casi la mayoría de artistas de generación actual sudamericanos, fortaleciendo el discurso del poscolonialismo. Pensar que las demás estructuras institucionales, como New Contemporaries o la colección Bloomberg disponen tan solo una visualización de jóvenes talentos ingleses, obstaculiza la labor de artistas y gestores del arte emergente español que representan las corrientes actuales de nuestro arte. El Mercado ingles parece seguir adoptando sus estructuras nacionales de localización y concentración, gestionando su circuito entorno a pequeñas colecciones y fundaciones, de corto alcance e interés internacional. A pesar de la discursividad en el circuito internacional, en oposición a las anteriores, de Hayward Gallery, Serpentine Gallery, Whitechapel Art Gallery, ICA, estructuras ya suficientemente independientes, consolidadas y solidas, parecen no representar ni mostrar interés tampoco, por los temas y artistas españoles. No se trata de la representación en sus colecciones ya que estas estructuras no pueden ni tan solo permitirse operar en esta dirección, sino que el arte español queda nuevamente alejado. Directamente el problema es el de las partidas presupuestarias y las relaciones arte y cultura, industria cultural y discurso artístico, de modernidad y posguerra. Capital privado y acción pública. La espeluznante historia de silenciamiento a los ojos del panorama internacional. La España cañí. La identificación del fascismo con la democracia, y la legitimación del horror y la tortura. Ante esto, adoptar una estrategia de representación que descubre en el arte español un papel provocador y a su vez capaz de resolver y afrontar conflictos internacionales de mayor estrategia social. A pesar de coexistir dos exposiciones comisariadas y financiadas por diferentes comisarios y fuentes, inauguradas casi el mismo día, el resto del año permanecemos silenciados. El comisariado en Is this Spain? ha realizado un trabajo excelente. Un equipo joven para gente joven, con una dinámica de gestión cultural contra la falta de representatividad en el ámbito internacional, incluso nacional, de jóvenes artistas españoles. En tiempos de crisis, quizá la mejor estrategia, seria importar al país muy buena calidad de material artístico internacional para establecer referencias, enlaces y contactos, no quedar de nuevo a la sombra como ocurrió, a un coste muy bajo también, manteniendo un personal con un alto perfil de profesionalidad y contactos, y fortalecer también los lazos para una política de exportación, como es el caso, que permita la visibilidad del arte español en el exterior, asumiendo costes y riesgos, como avisan los grandes teóricos del comisariado de arte. Quizá con la nominación de una directora española en Gagosian, las políticas directrices se tornen hacia la proyección del arte emergente y joven en los circuitos internacionales.










